Fabuloso leer fabulas y articulos..

 En este contenido esta un articulo de un colaborador y un hombre escritor español que nos ha entregado algunas fábulas con moralejas que de verdad alientan y enseñan... espero sea de su agrado y expongan sus comentarios.. 

ISMAEL DORADO...
-- El problema nunca está en dar lo que tienes, el problema es darlo al que no lo merece, al que nunca le parece suficiente y al que encima, te hace sentir mal. Hay veces que tenemos la sensación de que estamos dando y dando pero, sin embargo, no estamos recibiendo. Esto nos suele ocurrir cuando estamos tristes, pues no obtenemos ningún tipo de recompensa tras el acto de dar y acabamos pensando que el mundo no es merecedor de nuestra dedicación. Porque dar mucho y recibir poco, cansa y desgasta.
Y es cierto que damos sin esperar nada a cambio, pero al menos, que no nos den una patada en el trasero en premio, quedándonos la cara de tontos/as por haber sido de nuevo demasiado "buenos=tontos". No podemos dedicarnos a los demás y olvidarnos de nosotros. La única gratitud sin la que no podemos vivir es la gratitud a uno mismo, pues es el pilar del amor propio y el cimiento de nuestro crecimiento personal.
Y como dice la frase, "Es hermoso dar sin esperar nada a cambio, pero a veces hace falta recibir sin pedir", pues todos tenemos nuestro corazón y si damos todo lo que tenemos, estamos ofreciendo algo que no tiene precio pero no todos/as saben valorar.

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CARLOS IGNACIO PAREJA GONZALES...
La fábula del zapatero y el banquero: 
Erase un zapatero remendón que cada día trabajaba incansable. Con la ventana abierta, se le oía cantar alegre y acompasado de forma rítmica al golpeteo del martillo y de los clavos. Era un hombre feliz, a pesar de su humilde hogar y sus escasas pertenencias.CARLOS IGNACIO PAREJA GONZALES... 

La fábula del zapatero y el banquero

Erase un zapatero remendón que cada día trabajaba incansable. Con la ventana abierta, se le oía cantar alegre y acompasado de forma rítmica al golpeteo del martillo y de los clavos. Era un hombre feliz, a pesar de su humilde hogar y sus escasas pertenencias. 

Junto a él vivía un rico banquero que, a pesar de tener mucho dinero, no podía dormir por las preocupaciones y estaba agotado y escuchaba con envidia el canto feliz del zapatero. – ¡Si se pudiera comprar el sueño en el mercado!- decía apenado el banquero, mientras escuchaba el alegre cantar de su vecino. Un día, le preguntó al zapatero: – Perdone, vecino, le escucho cantar feliz ¿Cuánto gana usted para estar tan contento? – Nunca me lo planteé; gano algunos días lo suficiente para sobrevivir y con eso me vale. – ¡Vaya! ¡Sorprendente! – respondió el banquero sin entender muy bien cómo podía entonces estar tan contento y dormir bien. 

El banquero decidió regalarle una bolsa de monedas de oro. El zapatero, agradecido, escondió el dinero bajo un árbol. ¡Nunca había tenido tanto! Entonces sucedió que el zapatero dejó de cantar, porque pensaba constantemente en su tesoro; y poco a poco, dejó de dormir, preocupado por su dinero, hasta que un día, desesperado, decidió desenterrarlo y se lo devolvió a su vecino: – Tome usted, buen hombre. Yo le agradezco mucho el regalo, pero prefiero vivir tranquilo y dormir sereno. Y sobre todo, recuperar la alegría. Moraleja: «La riqueza suele conllevar una carga muy pesada que resta felicidad» Jean de la Fontaine (1621 - 1695) Fabulista francés. Junto a él vivía un rico banquero que, a pesar de tener mucho dinero, no podía dormir por las preocupaciones y estaba agotado y escuchaba con envidia el canto feliz del zapatero. – ¡Si se pudiera comprar el sueño en el mercado!- decía apenado el banquero, mientras escuchaba el alegre cantar de su vecino. Un día, le preguntó al zapatero: – Perdone, vecino, le escucho cantar feliz ¿Cuánto gana usted para estar tan contento? – Nunca me lo planteé; gano algunos días lo suficiente para sobrevivir y con eso me vale. – ¡Vaya! ¡Sorprendente! – respondió el banquero sin entender muy bien cómo podía entonces estar tan contento y dormir bien. 




El banquero decidió regalarle una bolsa de monedas de oro. El zapatero, agradecido, escondió el dinero bajo un árbol. ¡Nunca había tenido tanto! Entonces sucedió que el zapatero dejó de cantar, porque pensaba constantemente en su tesoro; y poco a poco, dejó de dormir, preocupado por su dinero, hasta que un día, desesperado, decidió desenterrarlo y se lo devolvió a su vecino: – Tome usted, buen hombre. Yo le agradezco mucho el regalo, pero prefiero vivir tranquilo y dormir sereno. Y sobre todo, recuperar la alegría. Moraleja: «La riqueza suele conllevar una carga muy pesada que resta felicidad» 

Jean de la Fontaine (1621 - 1695) Fabulista francés.


 

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